lunes 7 de enero de 2008

Everything (Michael Buble)

Cama
El niño, de unos seis años, da golpes y patadas al aire; está medio dormido y se tambalea encima de la cama con los ojos abiertos a medias. Lucha contra el sueño. Son las siete de la mañana y debe ir al colegio. México, 1982.

Han pasado 26 años y el niño, que ya no es un niño, no sabe si ponerse en pié y luchar contra el sueño o rendirse unas horas más. Finalmente cede ante el cansancio y se levanta dos horas más tarde recriminándose la derrota. El tiempo no espera a nadie. Barcelona, 2008.

14 comentarios:

wildearth dijo...

Amiga me llamaras ignorante pero me he quedao igual! quién es el niño?...bueno al Buble si lo conozco y te recomiendo "home" es espectacular.
Besos y bienvenida!

claradriel dijo...

Qué constantes nos persiguen... la vida, los odradeks...

Bonita canción, preciosa.

elgritodeltiempo dijo...

el tiempo no espera pero no debemos ser tan crueles con él, él no tiene la culpa...
bss

Nosotras mismas dijo...

Mi reino por una cama como esa.

Un abrazo

jose fá dijo...

por supuesto que no espera... ni siquiera puede concebir este concepto... el tiempo es la vía y es el tren y es el destino y el punto de partida

Coincido: qué rica se ve esa cama!

txe dijo...

las mañanas nunca cambian

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

Otro vago como yo. El mundo está lleno de ellos. Así nadie pagará mi pensión.

comeclavos dijo...

todos nos lo recriminamos, se está demasiado bien en la cama como para tener que dejarla por unas horas de sonrisas falsas y cosas tan extrañas y aburridas como un trabajo. después, generalmente, uno ya no se acuerda.
las camas son los verdaderos templos de la humanidad.

por qué no escribes más a menudo?
por el amor de baillón! siempre me sorprendes y me sabes a poco.

beso

oldri dijo...

hummm dormir,soñar, a mi siempre me cuesta levantarme, hay cosas que no cambian. besitos

kit dijo...

ahh..lo peor es tener q levantarse en las mañanas...cuando estaba en la U decidía si ir o no a las primeras clases de la mañana, podìa hacerlo, ahora llueve o truene no puedo dejar d levantarme a las 630 de la mañana pa tomar miles de buses para llegar a mi trabajo...asún así siempre llego tarde, no solo el tiempo no espera, lamentablemente al ser adultos tu jefe tampoco espera!!!!...jajaja...es tan agridulce volverse grande...

Bsos chikita

Alice ya no vive aquí dijo...

Y de una forma u otra, siempre es quien acaba marcando nuestros compases, incluidos los de espera.

El tiempo no pasa en balde.

butacadecarlos dijo...

ya me dio sueño

El histriónico gato de Cheshire dijo...

Lo que daría yo por dejarme vencer alguna mañana, y que el cansancio y las sábanas sostuvieran mis horas.

Hay derrotas que solo a veces valen la pena.

JeJo dijo...

La derrota puede convertirse en victoria si disfrutamos debidamente de la cama. O no.